La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció este jueves que su propuesta de reforma electoral será presentada en la primera semana de febrero y rechazó que la iniciativa tenga un carácter autoritario o pretenda concentrar el poder político, como han acusado sectores de la oposición.
Durante su conferencia matutina de este jueves, la mandataria aseguró que la reforma busca fortalecer la democracia participativa, reducir los costos del sistema electoral y garantizar la representación de las minorías, sin afectar la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE).
Sheinbaum calificó como prematuras las críticas que han surgido en torno a la reforma, incluso antes de que el proyecto sea presentado formalmente ante el Congreso.
“Todavía no tenemos la propuesta. Ya la están calificando como ‘Ley Maduro’ y ni siquiera se ha presentado la iniciativa”, expresó desde Palacio Nacional.
La presidenta subrayó que el objetivo central de la reforma es fortalecer el régimen democrático y ampliar la participación ciudadana, no concentrar el poder ni favorecer a un solo partido. “Es el fortalecimiento de la democracia, de lo participativo y del ejercicio democrático”, afirmó.
Uno de los ejes principales de la iniciativa, explicó Sheinbaum, será la protección de la representación de las minorías políticas, con lo que descartó cualquier intento de excluir a fuerzas con menor votación. “Eso no va a pasar. Hay garantía de representación para las minorías”, sostuvo.
Asimismo, reiteró que el INE mantendrá su autonomía constitucional y que la reforma no busca debilitarlo ni someterlo al control del gobierno federal. “No se trata de quitarle autonomía al INE, no se la vamos a quitar”, puntualizó.
Otro de los puntos clave será la reducción del gasto electoral. Sheinbaum recordó que México tiene uno de los sistemas electorales más costosos del mundo, por lo que la reforma plantea disminuir el financiamiento a partidos políticos, al INE y a los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE).
“Todos estamos de acuerdo en que las elecciones no deben ser tan onerosas”, señaló. La mandataria aseguró que esta reducción se realizará sin comprometer la organización de los procesos electorales ni la independencia de las autoridades.
La reforma electoral impulsada por Sheinbaum ha generado fuertes críticas de los principales partidos opositores en México, que no solo rechazan el contenido de la iniciativa, sino que han bautizado a la propuesta como una supuesta “Ley Maduro” en referencia al modelo de control político que atribuyen al régimen venezolano.
El coordinador de los senadores del Partido Acción Nacional (PAN), Ricardo Anaya, ha advertido que la reforma electoral buscada por Morena y el Gobierno federal podría conducir a una mayor concentración de poder en el Ejecutivo y a un control total de los procesos electorales, señalando además una disminución en el respaldo ciudadano del partido gobernante.
De forma similar, el vicecoordinador del PRI en el Senado, Manuel Añorve, acusó que la reforma pretende debilitar al INE y restar autonomía a los órganos de control democrático, calificando a la iniciativa como un intento de replicar un modelo político similar al de Venezuela.

