La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, celebró el 2 de febrero de 2026 la reanudación del proyecto eólico marino Sunrise Wind luego de que un juez federal autorizara retomar las obras frente a la costa del estado. El fallo destrabó una iniciativa energética que permitirá abastecer a 600.000 hogares en Long Island.
El juez del tribunal de Washington Royce Lamberth autorizó la reanudación de las obras del parque eólico marino Sunrise Wind, desarrollado por el grupo danés Ørsted, frente a la costa de Nueva York, según AFP.
El fallo, que se dictó en un procedimiento de urgencia, respondió a un recurso presentado el 9 de enero de 2026 por la multinacional energética contra la suspensión del proyecto, ordenada el 22 de diciembre de 2025 por el gobierno federal.
Esta es la quinta decisión judicial de este tipo contra la administración de Donald Trump, desde que el dirigente republicano se dispuso a frenar todas las grandes obras de energía eólica marina en Estados Unidos. El mismo magistrado ya había emitido una resolución similar el 12 de enero para otro proyecto de la compañía conocido como Revolution Wind.
Luego de conocerse la resolución, Hochul afirmó en un comunicado que el fallo “es una gran victoria para los trabajadores y las familias de Nueva York”.
La mandataria señaló que la decisión devuelve a empleados sindicalizados a sus puestos de trabajo, mantiene miles de millones en inversión privada en el estado y aporta energía limpia y confiable a la red eléctrica. Además, remarcó que Sunrise Wind, por sí solo, podrá suministrar electricidad a más de 600.000 hogares en Long Island.
La gobernadora también cuestionó a la administración Trump, a la que acusó de haber intentado frenar un proyecto “plenamente autorizado” bajo un argumento de seguridad nacional que calificó como infundado. En ese marco, sostuvo que “la independencia energética es seguridad nacional” y aseguró que su gestión defenderá los proyectos de energía limpia y los empleos bien remunerados frente a un “gobierno federal hostil”.
Los “riesgos” que alegó el gobierno federal para paralizar temporalmente la obra se basaron en informes confidenciales del Departamento del Interior (DOI, por sus siglas en inglés). Sin embargo, no se dieron precisiones públicas de esos documentos.
De acuerdo con AFP, Trump mantiene una postura favorable a las energías fósiles y, en declaraciones anteriores, calificó al sector eólico como “feo” y como una “catástrofe económica y medioambiental”.
Por otra parte, un informe del Departamento de Energía de Estados Unidos de 2019 citado por la agencia advirtió que las turbinas eólicas pueden generar interferencias en radares, en especial los de uso militar.
Las obras de Sunrise Wind avanzaron cerca de un 45%. La infraestructura debería comenzar a producir electricidad en octubre de 2026 y prevé operar a plena capacidad a partir de 2027, en el marco de un contrato de 25 años con el estado de Nueva York.
