La demanda de oro se está desplazando hacia los mercados emergentes, con China e India liderando el consumo mundial. Datos recientes muestran que estas regiones ahora dominan tanto la compra minorista como la acumulación de los bancos centrales, mientras que la demanda occidental se mantiene más baja.
Los mercados emergentes ahora representan la mayor parte de la demanda mundial de oro. Los datos muestran que contribuyeron aproximadamente el 70% durante la última década. China e India juntas representan casi la mitad del consumo total. Solo China representa el 27%, mientras que India contribuye el 21%.

Esta demanda proviene tanto de hogares como de instituciones. En estas regiones, el oro se utiliza ampliamente como reserva de valor. También se considera una protección contra el riesgo cambiario. En contraste, la demanda en América del Norte y Europa se mantiene más baja. Estas regiones juntas representan aproximadamente el 23% de la demanda mundial.
Los bancos centrales de los mercados emergentes también están aumentando las reservas de oro. Los informes muestran compras constantes desde 2022. El banco central de China ha registrado períodos prolongados de compra neta. Esta tendencia respalda una demanda mundial estable incluso durante los aumentos de precios.
El suministro de oro se mantiene estable, siendo la minería la fuente principal. La producción minera representa el 74% del suministro total. El reciclaje contribuye el 26% restante. Este equilibrio ayuda a mantener la disponibilidad en los mercados mundiales.
África lidera la producción mundial de oro con una participación del 26%. Asia sigue con el 19%, mientras que regiones como la CEI, América Central y América del Sur contribuyen cada una aproximadamente el 15%. América del Norte produce alrededor del 14%, y Europa tiene una participación mínima. La geografía de producción difiere de los patrones de demanda. Gran parte del oro se extrae en regiones emergentes.
Al mismo tiempo, el consumo también se concentra en estos mercados. Esta alineación fortalece su papel en la configuración de las tendencias mundiales. Algunos países retienen la producción doméstica en lugar de exportarla. China, por ejemplo, consume la mayor parte de su oro extraído internamente. Esto reduce el suministro mundial disponible para el comercio y afecta la dinámica de precios.
Los bancos centrales se han convertido en participantes clave en los mercados del oro. Muchos bancos de mercados emergentes han aumentado las compras en los últimos años. Esta actividad ganó ritmo después de 2022, tras los desarrollos financieros y geopolíticos mundiales. El congelamiento de las reservas rusas llamó la atención sobre la seguridad de las reservas.
Como resultado, varios países aumentaron las tenencias de oro. El oro se considera un activo fuera del control extranjero. Esto ha influido en las estrategias de gestión de reservas en las economías emergentes. La demanda minorista también ha crecido en Asia. Los informes muestran un fuerte crecimiento de las importaciones en China a pesar de los precios altos.
En India, la demanda de oro sigue vinculada a factores culturales y estacionales. Estos patrones de compra consistentes respaldan la estabilidad del mercado. Los mercados occidentales continúan enfocándose más en activos financieros. El oro a menudo se trata como una cobertura de cartera en estas regiones. Sin embargo, en los mercados emergentes, el oro cumple un papel monetario más amplio. Esta diferencia configura las tendencias de demanda a largo plazo.
La publicación Gold Demand Boom Fueled by Emerging Markets Dominating Global Trends apareció primero en CoinCentral.


