Recorrida propiedades. Obra en construcción en Cañitas (Entre Avenida Santa Fe, Av Libertador y Av Int. Bullrich. Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Desarrollo inRecorrida propiedades. Obra en construcción en Cañitas (Entre Avenida Santa Fe, Av Libertador y Av Int. Bullrich. Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Desarrollo in

Los precios de las propiedades: por qué cada vez cuesta más caro construir

2026/01/02 20:40

Cuánto cuesta construir un metro cuadrado es una variable clave para entender la dinámica de los precios de las propiedades.

El último dato reflejó que el costo de construcción medido en dólares aumentó 4,7% en noviembre respecto a octubre y un 105% desde las elecciones presidenciales de octubre 2023. “Construir cuesta tres veces lo que costaba en octubre 2020 (mínimo de la serie) y un 33% por arriba del promedio 2012-2024”, afirma Leandro Molina, director de Zonaprop, la plataforma que relevó esos números.

El sector de la construcción es clave como motor de la economía

Esos incrementos generaron que las cuotas en pesos ajustadas por CAC, que todos los meses pagan los inversores que compran un departamento en pozo, se disparasen, y los desarrolladores tengan que surfear momentos de menor liquidez por la dilatación de los pagos. En este contexto, en el mercado se habla de un sinceramiento de los valores de la construcción y un reordenamiento del negocio que los inversores tienen que terminar de digerir.

Pero, como en todo cambio, surgen 25 preguntas clave a la hora de analizar una inversión en pozo.

1 ¿Es un buen momento para comprar en pozo?

“Sí, porque tiene más lógica que el metro cuadrado siga aumentando en precio y no así en el costo”, afirma Carlos Spina, socio de Argencons, la desarrolladora creadora de la marca Quartier y explica por qué: “Ya se atravesó la inflación en dólares más fuerte, que fueron los primeros meses de este Gobierno cuando se arrastraba la inflación contenida de la gestión de Sergio Massa, un momento en el que las empresas cargaron los precios pensando que el dólar se dispararía. Finalmente eso no pasó, pero tampoco bajaron en el mismo nivel los precios de insumos, fuera de promociones y negociaciones puntuales que no refleja el índice CAC”, aclara.

Su optimismo sobre lo que viene en el sector se refleja en su decisión de avanzar en la compra de tierra: hace pocas semanas se quedó por US$47 millones con la manzana ubicada sobre la calle Cazadores en el predio donde se verificaban los autos en el Bajo Belgrano y ya trabaja en la definición del proyecto que tendrá unidades premium grandes de tres y cuatro dormitorios.

2 ¿Hoy el costo de construcción está a un valor lógico?

Si se define “lógico” en los mismos valores que otros países vecinos como por ejemplo Uruguay, la respuesta es sí. La realidad es que el costo de US$1000 o US$1200 por metro cuadrado de los últimos años fue producto de valores distorsivos “ridículos” impulsados por desajustes macroeconómicos. “El costo de construcción actual no está mal y se acerca al promedio de las últimas dos décadas”, insiste Spina.

Pese al aumento del costo de construcción, cada vez hay más obras en la ciudad de Buenos Aires

3 ¿Seguirá aumentando?

El olfato de los desarrolladores es que, de a poco, el costo de construcción se aquietará al ritmo de la inflación que ronda el 2% mensual. “Son los últimos resabios de índices muy altos. Ahora la dinámica de la oferta y la demanda acomodará los precios hacia abajo”, adelanta Gerardo Azcuy, director de la desarrolladora homónima, quien está convencido de que los precios de venta de las unidades nuevas y en pozo tendrán un aumento paulatino que estima en 8% para 2026 lo que dará “un aire” a la comprimida rentabilidad del negocio de los desarrolladores. De hecho, en su caso, en 2025 tomó la decisión en avanzar en cuatro proyectos nuevos en Caballito, además del emprendimiento que construye en Nordelta.

Issel Kiperszmid, CEO de DYPSA Group y fundador y vicepresidente de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU), reconoce que tras las elecciones de octubre hubo un fuerte cambio positivo de las expectativas. En cuanto a lo que viene, el desarrollador espera estabilidad en los costos. Afirma que hay stocks de insumos importados y que, en general, las plantas argentinas, que producen insumos para la construcción tienen capacidad ociosa. “Ninguna está operando a full de su capacidad”, afirma.

4 ¿El costo de construcción puede volver a los valores de US$1200/m2?

No, nadie lo espera. Es el recuerdo de una época con valores desorbitados por la brecha cambiaria. ¿El costo está caro en dólares: contra qué?, se pregunta Spina. “Esa era una foto que no era real”, agrega.

Ahora, la clave del negocio pasa por la eficiencia. Desde 2021 el costo aumenta porque estuvo muy bajo en dólares, producto de las devaluaciones del peso. Hoy una macro con una inflación controlada exige otra forma de mirar el negocio. “Nos tenemos que acostumbrar a estos números”, insiste Azcuy quien coincide que un costo alto en dólares y en pesos comprime los márgenes del negocio. “Los últimos 24 meses fueron de trabajo interno de mirar hacia adentro de la compañía, cuidar costos y eficiencia para ser competitivos”, explica. Ante esta realidad, el negocio de la construcción atraviesa un escenario que exige precisión, innovación y coherencia estratégica.

5 ¿Es posible tener una previsibilidad del valor final del metro cuando se invierte en pozo?

Si se analiza la historia de la Argentina no, pero si el país logra finalmente embarcarse en una política macroeconómica de largo plazo, sí. La experiencia demuestra que, en los últimos 50 años, el inversor en pozo nunca hizo la diferencia que estimaba cuando ingresó al pozo porque en la Argentina las variables macro no se mantienen estables durante los 36 meses (mínimo) que dura una obra si se incluye el proceso de permisos.

6 ¿Cuáles son las variables que afectan al costo?

Para entender la dinámica del costo hay que mirar el comportamiento del dólar versus la inflación.

El análisis es sencillo: cuando uno ingresa a un pozo está expuesto a la inflación en pesos: si durante la obra, el valor del dólar acompaña a la inflación, no hay cambios, pero si se queda quieto, la pérdida de poder adquisitivo en la moneda estadounidense exige que se necesitan más dólares para comprar la misma cantidad de metros. Mientras que si se devalúa –sube el dólar- el inversor termina pagando menos dólares por el metro cuadrado que lo que había estimado al comienzo, pero también tendrá una propiedad que venderá a menor precio del esperado.

Spina da un ejemplo concreto. En 2011, los inversores B que son los que pagaron la obra del proyecto Quartier Madero –ubicado en el bajo porteño- entraron estimando que pagarían US$3025/m2, pero terminaron pagando US$2350/m2 porque el dólar subió más que la inflación. Como contrapartida, vendieron más barato que si hubiesen pagado la previsión inicial. En otras palabras, nadie que invierte US$2000/m2 va a terminar vendiendo en US$5000/m2 cuando se entrega la obra.

El buen negocio lo define el timing, es decir en qué momento se ingresa y cuándo se sale. “El problema es que vivimos en una economía bimonetaria: pensás en dólares, pero tu inflación es en pesos”, sintetiza Spina, pero aclara que el tiempo lo acomoda todo. El gran dilema es cómo atraviesa cada obra los diferentes momentos.

7 ¿Cuál es el valor de publicación del m2 de un departamento en pozo?

En 2025, este segmento acumula un incremento del 9,13% y el valor del metro cuadrado se ubica en US$3056 según el último reporte de Zona Prop.

Este aumento posicionó a los departamentos en pozo como los más caros del sector y los departamentos a estrenar como los segundos en el ranking de precios (US$2906 /m2). “Además, la lógica histórica se invirtió y el valor para la compra de una propiedad a estrenar es más económico que una en pozo”, analiza Molina, de ZonaProp y detalla que la diferencia de valor de venta entre los departamentos a estrenar y los de pozo se ubica en un 5%, a favor de la unidad terminada. En noviembre de 2023, esa brecha era de un 4%, y las unidades terminadas, las más caras.

Históricamente, el valor en pozo era más bajo para compensar cualquier riesgo y espera del producto terminado. Sin embargo, a partir de octubre de 2024, la tendencia se revirtió y los departamentos en pozo comenzaron a ser más costosos. Estos datos reflejan el desafío que tienen los desarrolladores: vender unidades que no están construidas en un mercado con departamentos usados o a estrenar más accesibles.

La explicación es que las unidades a estrenar que fueron construidas con costos de materiales y mano de obra de hace 2 o 3 años, cuando eran más bajos, comenzaron a ser más económicas. Al contrario de lo que ocurre con las unidades en pozo que se calculan con los costos actuales. En paralelo, los usados comenzaron a presentarse como una opción más estable y negociable, sobre todo en el último año donde la demanda aumentó progresivamente como consecuencia de los créditos hipotecarios para unidades que se puedan escriturar

De todas formas, Darío Balan, socio fundador y director de la desarrolladora Uno en Uno asegura que la inversión en pozo sigue siendo un buen negocio, siempre que se elija bien el proyecto, la zona y el momento del proceso de obra. ”Hay lugares donde el margen se achicó, pero en otros continúan existiendo buenas oportunidades de rentabilidad”, sintetiza.

Los inversores aún resisten los valores del nuevo costo

8 ¿Por qué los inversores no terminan de asimilar (aceptar) el nuevo costo de construcción?

Los argentinos se quejan de la montaña rusa de la macro y las variaciones del dólar, pero están acostumbrados a hacer negocios en contextos macroeconómicos desordenados que generan oportunidades esporádicas. Martín Piantoni, Ceo de la desarrolladora Alton estima que “hay un 25% de sobreoferta si se tiene en cuenta lo que tendría que tener un mercado dinámico”.

Los empresarios coinciden en que lo que terminará de convalidar los valores de los departamentos en pozo será el agotamiento de ese stock de las propiedades usadas. Para asimilarlo, los inversores tienen que entender lo que pasó: el costo subió porque el dolar estuvo quieto y la inflación subió un 249% desde diciembre del 2023. “Quizá estábamos mirando una foto irreal”, agrega Spina.

De cara a futuro, el economista Federico Gonzalez Rouco de la consultora Empiria responde que: “la demanda va a convalidar esos valores cuando haya más crédito. Sin eso vamos a seguir en esta situación medio híbrida que no le sirve a nadie porque todos están esperando que el precio suba, no hay crédito y los costos están altos, entonces nadie construye y todos esperan que se agote el stock”.

9 ¿Cuál es el impacto de la inflación del dólar en las inversiones inmobiliarias?

El dólar perdió más del 40% de poder adquisitivo en los últimos 10 años. Y la propiedad es el activo que menos subió en la Argentina si se la compara con las acciones.

En números, el último reporte de ZonaProp reflejó que el metro cuadrado se ubica en US$2450/m2 en noviembre, sin cambios respecto a octubre. En 2025, los valores de publicación aumentaron un 5,4% (un porcentaje sobre el que pesó el incremento del 9% del pozo) pero los usados apenas lo hicieron el 2,3%. En comparación con octubre de 2024 (interanual), los precios de venta están un 5,6% por encima.

Actualmente, el precio medio en CABA se ubica un 13,9% por encima del mínimo alcanzado en junio de 2023 (US$2151/m2). Es decir, tiene un recorrido pendiente. Además, ya no hay un mercado de gangas: son esporádicas y en unidades estándar. Lo bueno premium y accesible ya se vendió.

10 ¿Cuál fue el comportamiento del único mes en el que bajó el costo?

El último análisis realizado por Gonzalez Rouco de Empiria refleja que el costo de construcción (ICC) en octubre cayó 0,6% medido en dólares, debido a la suba del tipo de cambio del 2,4% y un aumento de los costos de 1,6% en pesos. El ICC aumentó 8% con respecto a octubre del 2024, pero acumula una caída del 7% con respecto a diciembre del 2024, lo que refleja la recuperación del tipo de cambio real especialmente desde abril en adelante. El precio de los materiales aumentó 2,1%, pero medido en dólares cayó 0,2% en el décimo mes del 2025 versus septiembre del mismo año. Contra octubre del 2024 subieron 1%, pero en el acumulado del 2025 cayeron 7%. A futuro, Gonzalez Rouco espera que el costo de construcción quede estable y anticipa que, ante alguna variación, será para abajo. “Solo puede subir si el gobierno trata de esforzar una apreciación del dólar, pero no creo que suceda”, comenta.

Federico González Rouco, el economista que sigue el minuto a minuto del sector

11 ¿De qué factor dependerá que las propiedades usadas suban de precio?

La velocidad de la suba de los valores la determinará la penetración del crédito. El 2025 cerró con US$2000 millones otorgados en un contexto de incertidumbre. Si se estabilizan y surge un mercado secundario para los bancos, el impacto en el mercado inmobiliario puede ser sustantivo. “Solo con que se duplique a US$4000 millones se podría alcanzar las 10.000 operaciones en CABA y como consecuencia un aumento de precios”, analiza Spina. A lo que se suma una demanda postergada que empezaría a tomar decisiones que, en un contexto de incertidumbre política, las dilata.

El mismo Eduardo Elsztain, CEO de IRSA reconoció en un mano a mano con LA NACION que los argentinos estamos acostumbrados a trabajar en un mercado inmobiliario en un país en el que la liquidez está fuera del sistema financiero lo que genera la ausencia de crédito, y al no tener financiación las operaciones en el sector inmobiliario son de contado. Y mientras así sea, los precios estarán por debajo en comparación a un mercado con crédito. “El sector inmobiliario argentino es el de mayor potencialidad del continente, y no sé si no es del planeta. El tema es que toda la población decidió refugiarse afuera del sistema y eso generó que no haya crédito: en la Argentina solo representa el 0,5% del PBI, cuando el promedio mundial es mayor”, analizó.

12 ¿Cuál es el impacto del crédito hipotecario en el costo de construcción?

El impacto del crédito en el costo de construcción es indirecto, advierte González Rouco, pero reconoce que activa la demanda que puede presionar sobre los precios de los usados lo que podría convalidar un costo de construcción más alto lo que les permitiría mejorar la rentabilidad al negocio de los desarrolladores.

13 ¿Cómo afecta al pozo un posible aumento de los precios de los usados?

Las fuentes entevistadas coinciden en que se generará un mercado más fluido. Hoy los pozos ya están en algunos segmentos bastante acomodados o acomodándose al valor de reposición que desde hace 24 meses sube por encima del usado. Es decir, se encamina hacia un nuevo equilibrio más alto sobre todo en las propiedades ubicadas en zonas premium porque los aumentos de los precios de los inmuebles en zonas medias siempre tardan más en reaccionar. Spina agrega que si se logra que el crédito vaya a la compra de departamentos en construcción se generará mucha más fluidez de los pozos. La situación actual es que, si bien se avanzó en las hipotecas divisibles, el crédito sigue siendo una asignatura pendiente.

14 ¿Cuáles fueron las estrategias de los desarrolladores para vender?

Daniel Salaya Romera, director de la inmobiliaria homónima responde que en los últimos meses percibió una reactivación en la demanda de unidades en pozo. “A medida que disminuye el stock de los usados, la forma de financiación pasó a ser el pozo”, explica y reconoce que algunos desarrolladores, “rápidos de reflejos”, ampliaron la financiación de los departamentos que se compran en construcción: si una obra dura 36 meses, financian a 48 y 60 meses, aunque la obra se termine en término. “Es una forma para acceder al cliente que no accede al crédito”, explica el empresario quien está convencido que el futuro del pozo estará determinado por el agotamiento del stock de los usados y de la reactivación del crédito.

15 ¿Los proveedores están más abiertos a negociar los precios?

Sí, hay más posibilidad de negociación con quienes venden materiales y servicios de obra —como hormigón, electricidad o albañilería—. Balan explica que hubo un proceso de acomodamiento medido en dólares. “Al haber bajado la actividad de las empresas proveedoras de productos y servicios de la construcción, muchas ajustaron sus precios más allá de los valores teóricos”, analiza el empresario que, entre otros, proyectos avanza con Furó Buenavista en donde el metro cuadrado en pozo se vende a US$2900. Su colega Piantoni que construye un edificio en Nogoya al 4000 en donde el metro cuadrado se vende a US$2400 coincide en que los fabricantes y distribuidores que se habían estoqueado se vieron obligados a lanzar “ofertas”.

16 ¿La apertura de las importaciones funciona como un tope al alza del costo?

Si bien la apertura de la importación generó cambios, la incidencia sobre el costo total de construcción es baja. “Las importaciones solo te impactan en un 5% del valor y si te baja algún material sube la mano de obra”, minimiza Mariano Galeazza, director de Desarrollos Norte que avanza con dos barrios cerrados en zona norte, Verona y Azzurra donde analiza hacer un emprendimiento Casa Living. La marca con la que la temporada pasada desembarcó en Punta del Este. El desarrollador adelanta que también tiene en carpeta otros “boutique” en la zona de Pilar.

17 ¿Los desarrolladores están importando?

Algunos desarrolladores prefieren no importar porque “la diferencia en productos de terminación como grifería y porcelanatos es menor y uno prefiere no asumir el riesgo de esos productos cuando los trae de afuera”, explica Piantoni, pero reconoce que sí analiza la compra estandarizada de muebles y aberturas.

Por otra parte, los importadores tradicionales, que solían trabajar con márgenes altos, están ajustando sus valores al ver que el proceso de importación se simplificó para los desarrolladores. “Esto los lleva a acomodar precios para volver a ser competitivos, ya que, si la diferencia con la compra directa ronda el 5%, sigue siendo preferible comprarles a ellos”, explica Balan.

18 ¿Los departamentos en pozo estándar son los más difíciles de vender?

Si. Por eso, los desarrolladores agudizan su creatividad: tienen que vender edificios distintos. “Nuestra estrategia es la hipersegmentación: hacemos proyectos a medida para públicos específicos dentro de barrios consolidados. El premium sigue siendo un campo fértil para innovar, porque tiene un ciclo estable por eso expandimos el segmento con productos diseñados a medida de la demanda”, explica Matías Botello, director comercial de NorthBaires, la desarrolladora con 120.000 m² en ejecución con foco en el segmento premium de gran escala que anunció que construirá las primeras residencias de la marca Sofitel en el mundo en Puerto Madero. Un ejemplo de lo que plantea Botello es OM Barrio Norte, un edificio de 5000 m² sobre la avenida Santa Fe en la que los dos ambientes tienen 65 m², con diseño, toilette, ventanales de piso a techo, amenities y un plan de pago en cuotas fijas. “El proyecto apunta a jóvenes profesionales, estudiantes y familias en transición que priorizan localización y diseño sin necesidad de grandes superficies”, explica el ejecutivo.

19 ¿A futuro, los departamentos de los nuevos proyectos tienen más posibilidades de revalorización frente a la oferta usada?

Si, desde la pandemia, la demanda cambió: se volvió más selectiva y entiende mejor la diferencia entre una unidad construida hace 40 años que una actual. Busca departamentos que integren el interior con el exterior con balcones más amplios, edificios con amenities y servicios. Es decir, cambió el prisma con el que se analiza una compra: hoy la demanda busca experiencia y hasta sociabilización.

Costantini y Tarasido junto al arquitecto del proyecto que realizó sobre la calle Huergo

Por caso, hace pocas semanas Eduardo Costantini inauguró un Huergo 475, un edificio que construyó Criba en el que desembolsó US$90 millones de inversión que introduce un nuevo modo de habitar la verticalidad. Más de 1500 m² de espacios comunes –que incluyen biblioteca, coworking, wellness, gimnasio, piscina y parrillas en el rooftop– se distribuyen en distintos niveles, permitiendo a todos los residentes acceder a vistas panorámicas y experiencias compartidas, sin importar el piso en el que vivan. Esta configuración refuerza el concepto de “democratizar la altura”, uno de los ejes del proyecto. “La idea de este modo de vida vertical es fomentar la conexión entre los residentes”, comenta Santiago Tarasido, CEO de Criba, la constructora que lo hizo. . “Nos quedan solo nueve unidades de los 507 totales”, afirmó Gonzalo de la Serna, CEO de Consultatio, que se venden a los mismos valores que Puerto Madero: entre US$5000 y US$6000 el metro cuadrado.

20 ¿Cómo pueden los desarrolladores seguir haciendo negocios en este contexto?

La caída en la rentabilidad obligó a profesionalizar procesos y a aplicar tecnologías constructivas más eficientes con precisión, innovación y coherencia estratégica.

Usamos método y tecnología para primero entender nuestra estructura de costos, luego medirla y finalmente actuar sobre ella para mejorarla y poder darle al cliente una obra más eficiente y previsible, tanto en lo económico como en lo operativo”, responde Luciano Farez, CEO de la constructora Felanix con 12 años de vida y 100.000 metros construidos apuesta a zonas premium de la capital y la zona norte.

El ejecutivo explica que su fórmula es apostar por la modernización de procesos en la planificación presupuestaria y de plazos. “Combinamos tecnología, metodologías estructuradas e inteligencia artificial para controlar costos, acortar plazos y trabajar de forma integrada con los desarrolladores”, agrega.

En números asegura que ese enfoque les permitió alcanzar ahorros de hasta 8 % sobre el presupuesto inicial y reducciones equivalentes en los tiempos de obra. Un ejemplo es el desarrollo de 18.000 m² en la calle Virrey Loreto, en Barrancas de Belgrano, donde aplicaron este modelo junto a Building Class.

En la misma línea, Daniel Eirin, gerente comercial de Saltum, la desarrolladora que trabaja en proyectos premium de escala media explica que la clave es equilibrar producto, locación y costo como modelo de negocio. “En un mercado con inversores más informados y exigentes, basamos la estrategia en ofrecer propuestas coherentes. El inversor y el usuario final saben mucho, manejan información y esperan que el costo de su inversión esté respaldado por una propuesta sólida”, señala el desarrollador que avanza en la construcción de H Bajo Belgrano, un edificio apaisado sobre un terreno de 3.260 m² en Echeverría al 800 que tendrá 50 residencias premium en cinco pisos con jardines privados.

En síntesis, mientras los costos presionan y el crédito hipotecario sigue ausente, estas estrategias muestran cómo distintas empresas del sector están encontrando caminos para seguir optimizando procesos, ajustando el modelo de negocio o afinando la lectura de la demanda, el mercado inmobiliario argentino continúa evolucionando con enfoques cada vez más precisos para navegar un contexto exigente.

21 ¿El tiempo es clave para definir el éxito del negocio?

En este nuevo escenario que exige eficiencia, la dilatación de los permisos de obra es uno de los principales problemas que tienen los desarrolladores. “Hay un costo del lucro cesante que seguimos teniendo hoy cada vez más por los tiempos de demora de las aprobaciones municipales”, comenta Piantoni. Se refiere a la inmovilización de capital que se genera desde la compra del terreno hasta que arranca la obra, un periodo que tarda cerca de un año y medio y dos para poder arrancar. “Son clave las mejoras en las normativas urbanísticas y, sobre todo, procesos de aprobación más ágiles, un tema históricamente pendiente en Argentina”, agrega Damián Tabakman, presidente de la CEDU quien propone adoptar un cambio estructural similar al de varios países desarrollados, que se apoyan en el principio de la Declaración Responsable del profesional a cargo para habilitar el inicio de obra.

El titular de la CEDU explica que hubo avances y retrocesos: la inteligencia artificial comienza incipientemente a acelerar trámites, lo cual es positivo, pero al mismo tiempo algunos municipios frenaron obras privadas por deficiencias de planificación urbana.

La zona de la avenida Bullrich concentra los proyectos m´s premium de la ciudad

22 ¿La ampliación de la demanda podría ayudar al proceso de convalidación del valor del costo de construcción?

Si, pero para que eso suceda debería funcionar el crédito de pozo para los consumidores finales a través de las hipotecas divisibles y o fondos de inversión como lanzó por la Comisión Nacional de Valores. Se trata de una opción la que pueden acceder pequeños inversores que quieran invertir en la bolsa y en fideicomisos. Desde la CEDU, Tabakman propone que el sistema previsional sea el vehículo que permita comenzar a absorber la descarga de créditos hipotecarios por parte de sus originadores, generando así más fluidez en el mercado a través de securitizaciones.

23 ¿Por qué aun con este costo el ladrillo en pozo sigue siendo refugio de inversión?

Tabakman responde: el ladrillo, como activo argentino, ha mantenido su valor en dólares y quedó rezagado frente a otros activos, especialmente los papeles financieros. “Mientras tanto, los salarios y los bienes de consumo se duplicaron, en promedio, en dólares respecto del gobierno anterior, pero el precio del metro cuadrado apenas avanzó, aun cuando los costos de construcción se encarecieron, analiza. Ese desfasaje hizo que hasta los inversores de otros lugares del mundo comenzaran a mirar las oportunidades de ladrillos locales”, analiza.

24 ¿Dónde están las oportunidades?

El desarrollo del campo, la energía y la minería podrían funcionar como un impulso sobre todo con el desarrollo de proyectos en las regiones impulsadas por esos sectores. Son zonas que demandarán vivienda, centros comerciales, oficinas, depósitos y servicios educativos y de salud. En síntesis: el mapa de oportunidades acompaña la evolución de los sectores ganadores de la economía, resume Tabakman.

25 ¿Qué se espera para 2026?

El análisis del informe realizado por González Rouco detalla que el 2025 cerró con la construcción creciendo cerca de 8% contra 2024, pero exclusivamente por la base de comparación del primer semestre del 2024, ya que estuvo estancada en 2025. Este año, el sector ya con costos altos pero estables (y quizás con una leve reducción), con financiamiento todavía incipiente e incierto, y con precios de venta que no alcanzan a validar este nuevo escenario, posiblemente se mantenga esta tendencia de estancamiento.

Para cerrar, el economista cree que la oportunidad de mejora viene de una mayor inserción de insumos y productos importados (a costa de la cadena industrial local orientada a la construcción), de nuevas fuentes de financiamiento para la construcción (mercado de capitales y bancos) y de un relanzamiento del mercado de crédito hipotecario bancario (posible a partir del segundo trimestre).

Las novedades provenientes de la política pueden ser relevantes, también: la reforma laboral, que incluye la discusión sobre la solidaridad entre empresas, obligará a muchas empresas constructoras a definir mejor con quién trabajar, entre otros cambios.

Para la intermediación y el desarrollo inmobiliario, la liberación de dólares depositados en bancos fruto del blanqueo puede significar una inyección de capital significativa. Los montos no están claros: si bien se pensaba en US$ 20.000 millones, el Gobierno desestimó el número y planteó que era considerablemente menos.

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