El Super Bowl LX vuelve a cruzar los caminos de Patriots y Seahawks en una revancha que arrastra memoria histórica y lecturas de mercado muy claras
Once años después de la mítica jugada de Malcolm Butler, ambos equipos regresan con planteles renovados, mariscales en momentos opuestos de carrera y una constante: Seattle parte como favorito en casas de apuestas, aunque para algunos, Nueva Inglaterra podría ser un atractivo underdog.
Las probabilidades reflejan, sin embargo, un duelo cerrado, con defensas dominantes y el margen mínimo para el error para ambas escuadras. Así llegan Patriots y Seahawks al partido más importante de la temporada.
New England Patriots —equipo de Robert Kraft— vuelve al Super Bowl por primera vez desde la era Brady-Belichick, ahora con Drake Maye como rostro de la franquicia y Mike Vrabel al mando. El camino no fue el más llamativo, pero sí efectivo: una defensiva que impuso condiciones, partidos de baja anotación y una capacidad notable para ganar fuera de casa.
La victoria 10-7 sobre Denver en la final de conferencia de la AFC consolidó a los nuevos nombres. Maye no necesitó grandes cifras aéreas y la defensa cerró el partido en condiciones extremas. “Tienes que creer en las cosas, a veces antes de poder verlas”, resumió Vrabel tras sellar el boleto al Super Bowl.
Los Patriots buscan su séptimo Trofeo Lombardi, lo que los colocaría como el equipo más ganador en la historia de la NFL. Para las casas de apuestas, ese objetivo luce cuesta arriba, pero el precio refleja el respeto a una estructura que compite mejor cuando nadie la coloca como favorita. Momios a ganar el partido (Patriots):
Seattle Seahawks —equipo rescatado por Paul Allen— llega al Super Bowl con otra perspectiva: como favorito, mejor balance general y una ofensiva que mostró su versión más completa en la postemporada. Sam Darnold firmó el mejor partido de su carrera en la final de la NFC y encontró en Jaxon Smith-Njigba a su socio determinante.
Seattle combina una de las mejores defensas de la liga con una ofensiva capaz de castigar profundo y sostener drives largos. En el mercado, esa solidez se traduce en favoritismo sostenido, sin movimientos bruscos en el moneyline.
Para la franquicia, el partido también tiene carga simbólica: buscan su segundo campeonato y cerrar la herida del Super Bowl perdido ante estos mismos Patriots hace poco más de una década. “Se trata de nosotros y de lo que hacemos”, dijo Mike Macdonald al confirmar el pase al juego por el título. Momios a ganar el partido (Seahawks):
El Super Bowl LX se jugará el próximo domingo 8 de febrero desde el Levi’s Stadium de Santa Clara (California) con un medio tiempo protagonizado por Bad Bunny. Para México, la transmisión inicia a las 5:30 pm y de podrá ver mediante TV abierta y de paga, además de streaming.
Con información de AP y EFE.
