Por primera vez, Irán reconoció el viernes la detención de menores en el marco de la represión de las protestas nacionales ocurridas en las últimas semanas. El vicepresidente de la Comisión de Educación del Parlamento iraní, Farshad Ebrahimpour, declaró a la Agencia de Noticias Laboral Iraní que un “número” de estudiantes menores de 18 años fue arrestado durante las manifestaciones. No precisó la cantidad exacta ni el tiempo que permanecerán bajo custodia.
Organizaciones defensoras de derechos humanos que siguen de cerca la situación en Irán informaron que al menos 300 niños, adolescentes y estudiantes han sido detenidos. Las protestas, originadas en diciembre a raíz de problemas económicos, derivaron en un movimiento más amplio contra el régimen y han sido en gran parte sofocadas con uso de fuerza letal. Actualmente, el gobierno intensifica la persecución de manifestantes mediante nuevos arrestos y refuerza la seguridad en escuelas.
La dificultad para conocer los hechos con precisión se incrementó debido a que el gobierno interrumpió el acceso a internet y limitó las comunicaciones. En los últimos días, con breves restituciones de la conexión, han comenzado a surgir algunos detalles sobre lo ocurrido.
El Consejo de Seguridad Nacional de Irán anunció la semana pasada una cifra oficial de 3.117 fallecidos durante las protestas. Este número es inferior al balance más reciente de la organización estadounidense Human Rights Activist News Agency, que ha verificado hasta el momento 6.479 muertes, entre ellas 118 menores. El proceso de verificación continúa, por lo que se espera que el número de víctimas aumente.
Los estudiantes universitarios han desempeñado un papel clave en los movimientos por el cambio democrático en Irán desde el derrocamiento de la monarquía en 1979. En respuesta, el gobierno ha intervenido en campus, arrestado a alumnos y, en ocasiones, les ha prohibido el acceso a la educación superior.
La Unión de Maestros de Irán, que monitoriza el impacto de la represión sobre menores, condenó lo que describió como “asesinato de estudiantes y maestros” y la “securitización de la educación”. La entidad exigió la liberación inmediata de los detenidos. Según el sindicato, algunos menores no han podido ser localizados tras ser arrestados. En un canal de Telegram, la organización ha compartido fotografías y descripciones de niños presuntamente arrestados o fallecidos, aunque agencias de noticias no ha podido verificar de forma independiente estos reportes.
Testimonios recogidos durante los cortes intermitentes de conexión incluyen el de Asal, una joven de 20 años en Karaj, quien afirmó haber presenciado golpizas y disparos contra adolescentes de alrededor de 15 y 16 años. Asal relató que, en una ocasión, una chica de entre 17 y 18 años la alertó de que un láser verde la apuntaba, señal de que era objetivo de las fuerzas de seguridad. Instantes después, la adolescente fue alcanzada por un disparo y cayó al suelo cubierta de sangre.
En el plano internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado con acción militar y exigido un cambio de liderazgo en Irán, además de centrar sus críticas en el programa nuclear iraní. Trump anunció recientemente el envío de una “armada masiva” hacia Irán y aseguró que Estados Unidos está preparado para atacar “con rapidez y violencia”.
El gobierno iraní ha prometido responder a cualquier agresión estadounidense. El ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, sostuvo el viernes que Irán no negociará con Estados Unidos mientras continúen las amenazas por parte de la administración Trump.

