Rentar una vivienda en México suele implicar gastos adicionales al pago mensual, entre ellos el depósito de renta, una cantidad que se entrega al firmar el contrato de arrendamiento y que funciona como una garantía para el propietario ante posibles daños en el inmueble o adeudos durante el tiempo que dura la ocupación de la vivienda.
Este pago forma parte de las prácticas habituales del mercado inmobiliario y representa un respaldo financiero para el dueño del inmueble mientras el espacio permanece ocupado, por lo que suele establecerse desde el inicio del contrato como una condición para formalizar el arrendamiento de la propiedad.
De acuerdo con información de Inmuebles24, “es el dinero que el inquilino le entrega al dueño del inmueble al momento de firmar el contrato de arrendamiento” y “esta cantidad debe pagarse en su totalidad para tener el derecho a habitar la casa o departamento”, por lo que el depósito se convierte en uno de los requisitos más comunes dentro de los contratos de renta.
En la mayoría de los casos el monto equivale a uno o dos meses de renta, aunque la cifra puede variar dependiendo del acuerdo entre ambas partes y de las características de la propiedad, además de que el contrato suele establecer las condiciones bajo las cuales ese dinero puede utilizarse o devolverse al finalizar el arrendamiento.
Las disposiciones relacionadas con el depósito se vinculan con lo establecido en el Código Civil y con la normativa aplicable en cada entidad del país, por lo que los contratos de arrendamiento suelen definir las condiciones para su devolución una vez concluido el periodo de renta.
Cuando el contrato no establece un plazo específico, el portal inmobiliario señala que “lo correcto es regresar el depósito de 30 a 60 días después de la entrega de la propiedad”, proceso que ocurre una vez que el inquilino desocupa la vivienda y entrega las llaves correspondientes al propietario.
La devolución del dinero también depende del estado en que se entregue el inmueble y del cumplimiento de las obligaciones establecidas en el contrato, por lo que el propietario puede utilizar el depósito para cubrir reparaciones o adeudos si detecta irregularidades al finalizar el arrendamiento.
Entre las situaciones más comunes que pueden afectar la devolución del depósito se encuentran:
El contrato de arrendamiento suele incluir un registro del estado en que se entrega la vivienda al inicio de la ocupación, documento que sirve como referencia para determinar si existen deterioros o modificaciones no autorizadas al concluir el periodo de renta, por lo que especialistas recomiendan revisar con atención las cláusulas antes de firmarlo y mantener comunicación con el propietario en caso de realizar reparaciones o intervenciones en el inmueble para evitar conflictos y facilitar la devolución del depósito.
