CÓRDOBA.- Varias horas de zozobra y angustia vivió toda la sociedad hasta que Esmeralda Pereyra López, de dos años y ocho meses, fue encontrada con vida en un descampado a 437 metros de su casa. Pero ese “final feliz” no alcanza a ocultar el misterio que persiste.
La niña tenía una herida en su cara, aunque no se trató de una herida de gravedad, sino un posible raspón que fue atendido en el lugar por policías y médicos. Fue llevada al hospital Domingo Funes para una revisación médica y peritajes. Eran "pequeñas lesiones como raspaduras en la pierna y arriba de la ceja”, según se indicó en la fiscalía.
El fiscal general Juan Manuel Delgado dijo a LA NACION que la menor apareció en una zona donde “ya se había pasado con los rastrillajes". Y agregó: “Ayer (por anteayer) fueron dos horas de búsqueda hasta que anocheció. Se reinició en la madrugada. No puedo afirmar ni descartar, pero sí puedo decir que es muy raro que una niña que estaba en su casa, donde estaban sus familias, desapareciera y que nadie viera nada. Tenemos que investigar a fondo”.
Añadió que la fiscal Silvia Penn, a cargo de la causa, “viene trabajando muy bien en la causa, sigue recabando información de los teléfonos de la familia, del entorno, de los vecinos. También imágenes de las cámaras. Hay que reconstruir los hechos”.
“Tuvimos cien efectivos por tandas abocados a eso, se utilizaron drones con detectores de calor para poder ubicarla. Toda la noche se la buscó de forma ininterrumpida. Hoy [por ayer] a las 11, dos motorizados que estaban rastrillando, la encontraron. Gracias a Dios la encontramos”, informó la fiscal.
Al referirse a la salud de la menor, la fiscal Penn añadió que médicos “la revisaron y dijeron que estaba en perfecto estado. Tiene pequeñas raspaduras en las piernas y en la ceja. Está en un estado de somnolencia, pero está en perfectas condiciones”.
Ya destacó que “no hay sospecha de abuso sexual”.
En conferencia de prensa Penn detalló que son 11 los teléfonos celulares incautados y que están analizando distintos elementos que surgen de antenas, cámaras y entrecruzamiento de testimonios. Por el momento no hay detenidos, ni demorados. Sobre la causa pesa el secreto de sumario.
La percepción de los investigadores es que la niña no pudo haber llegado sola al descampado, por lo que entienden que intervino otra persona. Un dato que sobre el que se trabaja es que si la nena estaba en adentro de su casa cuando la sacaron y no gritó o lloró (al menos no hay testimonios en ese sentido) podría haber conocido a quien se acercó.
En medio de la incertidumbre por las circunstancias que rodearon a la desaparición de la niña, los investigadores suman una serie de interrogantes: ¿Se fue sola o se la llevó alguien? ¿Se perdió y la encontraron circunstancialmente o alguien la dejó en el lugar donde la halló la policía, paraje que ya había sido rastrillado? Si se la llevó alguien, ¿con qué finalidad? ¿Cómo sobrevivió durante casi un día?
Del patio trasero de la casa familiar al lugar donde fue hallada la menor la distancia es escasa, pero de difícil tránsito para una menor de dos años por lo escarpado del terreno. Su madre, Tania López, dijo que la puerta estaba abierta porque la abuela estaba lavando ropa. Durante las horas de búsqueda, entre las 14.30 de anteayer y las 11 de ayer, la familia explicó que la nena “no sale sola, solo va con su madre, sus tías o su abuela”.
La niña desapareció en el momento en que estaba jugando con su hermano, de seis años, en una habitación de su casa mientras su madre preparaba la comida. Cuando la mujer fue a buscar a su hija-su otro hijo ya había salido del lugar- no la encontró. La última vez que la había visto, la menor estaba descalza y con un enterito gris. La misma ropa con la que fue encontrada.
El Alerta Sofía, herramienta digital utilizada para coordinar la búsqueda de menores en todo el país, se disparó el miércoles alrededor de las 22. Los dos policías motorizados que la encontraron alrededor de las 11 del jueves iban rastrillando la zona y uno subió por el monte, saliendo del camino. En ese momento vio a la nena. Cuando los uniformados se acercaron, Esmeralda les pidió agua. Hasta que llegaron las autoridades, fue abrigada con una campera policial.
Por entonces, la ciudad estaba convulsionada por la desaparición. Los vecinos de Cosquín que hablaron con los medios sostuvieron que “alguien la dejó” a Esmeralda porque ellos mismos la habían buscado en el lugar donde apareció. El ministro de Seguridad cordobés, Juan Pablo Quinteros, describió que aunque la zona es cercana a la casa de la que había desaparecido, es un terreno complicado para caminar; las imágenes aéreas tomadas por drones que colaboraron en la búsqueda expuso una frondosa vegetación. La nena fue hallada cerca del río Cosquín.
Tras el hallazgo de la menor, su tía Florencia resaltó a Cadena 3 que el lugar donde fue encontrada había sido rastrillado no solo por los familiares, sino también “por la policía, por los bomberos, por todos”. Sumó su percepción sobre lo ocurrido: “Alguien se la llevó. Lo único que sé que fue una persona con maldad, que la levantó y se fue. Tiene que haber sido alguien de cerca. Este es un barrio súper tranquilo, no tenemos problemas con nadie”.
El miércoles, poco después de la desaparición, los vecinos señalaron que en los alrededores de la casa de Esmeralda había estado un circo, cuyos integrantes levantaron la carpa y se fueron alrededor de las 16. Plantearon los allegados a la familia de la menor que sus sospechas apuntan a esas personas, especialmente porque no dejaron que los vecinos buscasen a la niña en el predio que ocupaban con habilitación municipal.
Los miembros de ese circo tienen otra mirada. Antonella, encargada del emprendimiento de entretenimiento, contó que habían decidido trasladarse a la localidad de La Cumbre y agregó que las casillas de los cinco integrantes fueron inspeccionadas por policías en la tarde del miércoles sin encontrarse rastros de la menor que por entonces era buscada. “Recibimos reclamos y amenazas pero no tenemos nada que ver. Tenemos temor de que nos conviertan en ‘perejiles’”, dijo la mujer a El Doce.
Valeria, una de las tías de Esmeralda, insistió en que “se la llevaron del frente de la casa” al señalar que la niña no tenía la costumbre de alejarse sola del hogar. “Alguien me sacó a mi hija”, fue la frase que varias veces repitió la madre en contacto con los medios de prensa. “Alguien con maldad”, agregaba mientras continuaba la búsqueda.
La fiscal Penn mantiene abiertas todas las líneas de investigación, incluso la que apunta sobre el circo. Sostuvo que “se hicieron allanamientos en los lugares" donde estuvo instalada la carpa en Cosquín y también en el lugar donde se ubicó en las últimas horas, además de secuestrarse los vehículos que usan sus integrantes para someterlos a peritajes. “Es una línea de investigación, no está confirmada ni descartada”, añadió.
Por su lado, el ministro Quinteros indicó que este jueves por la mañana estaban “analizando toda la zona que ya había sido rastrillada. Se dio la orden de que se ampliara el perímetro de búsqueda y al rato nos avisaron que había sido encontrada”. Insistió en que el descampado estaba fuera del perímetro original. “Esto no se termina acá, la investigación en la Justicia sigue”, planteó.
“Estoy convencido de que el accionar inmediato, la activación de la alerta Sofía y todos los recursos en rutas y calles ayudaron mucho. Fue la hija de todos durante las horas en que estuvo desaparecida”, comentó Quinteros en relación al impacto social del caso.
El caso de esta niña recordó a la desaparición de Lian Gael Flores Soraide, el niño que tenía 3 años cuando fue visto por última vez en su casa, en febrero de 2025, en un sector rural de Ballesteros Sud en esta provincia. Y también al caso de Loan Danilo Peña, en Corrientes.
Un dato curioso -que de acuerdo a lo expresado por la fiscal Penn no constituye una de las líneas de investigación- es que el miércoles cuando los agentes de policía llegaron a la casa de Esmeralda en el barrio de San José Obrero por la denuncia de la desaparición, no solo se encontraron con la madre y el abuelo de la menor, sino que el patio trasero “se observó una planta de lo que sería marihuana por sus hojas y el olor, de unos 3 metros aproximadamente, por lo que se solicitó la colaboración con Fuerza Policial Antinarcotráfico”.


