Cancillería recomendó este viernes a los argentinos que no viajen a Cuba debido al “deterioro de las condiciones de vida” en la isla. La decisión ocurre en medio del recrudecimiento del conflicto de La Habana con Estados Unidos luego de que el presidente norteamericano Donald Trump firmara una orden ejecutiva que amenaza con aranceles a aquellos países que vendan petróleo a Cuba.
La nueva medida generó que embajadas y empresas en La Habana comenzaran a revisar sus planes de evacuación. La incertidumbre aumentó ante una posible intervención del gobierno de Estados Unidos. “Ante el deterioro de las condiciones de vida en Cuba, se recomienda a los ciudadanos argentinos evitar o posponer viajes turísticos a la isla. Se sugiere a quienes residan actualmente en ese país mantenerse atentos a la evolución de la situación”, aconsejaron desde Cancillería.
También advirtieron que se registran "faltantes de combustible -incluso en zonas turísticas-, interrupciones prolongadas del suministro eléctrico, afectaciones en el acceso al agua corriente y escasez de alimentos y medicamentos“. El canciller Pablo Quirno compartió la publicación: “ATENCIÓN! Argentina recomienda no viajar a Cuba”.
Las delegaciones internacionales se prepararon para soportar largos períodos sin corriente eléctrica, combustibles y agua.
Trump sostuvo que la imposición de aranceles es una medida para “proteger la seguridad nacional y la política exterior de acciones malignas del régimen cubano”. Sin embargo, no brindó detalles sobre a qué países afectaría ni a qué porcentaje subirían los aranceles.
También acusó al gobierno de Miguel Díaz-Canel de apoyar a “actores hostiles, terrorismo e inestabilidad regional”. “El régimen cubano se alinea con numerosos países hostiles y actores malignos, albergando sus capacidades militares y de inteligencia. Por ejemplo, Cuba alberga la mayor instalación de inteligencia de señales de Rusia en el extranjero, dedicada al robo de información sensible de seguridad nacional de Estados Unidos”, señaló.
Aclaró que la orden será dada de baja si Cuba o los países implicados “toman medidas significativas para abordar la amenaza o se alinean con los objetivos de seguridad nacional y política exterior de Estados Unidos”.
Además, acusó al país de perseguir o torturar opositores políticos: “El régimen comunista persigue y tortura a sus oponentes políticos, niega al pueblo cubano la libertad de expresión y de prensa, se aprovecha corruptamente de su miseria y comete otras violaciones de derechos humanos”.
Luego de que se conociera la noticia, Díaz-Canel denunció que el mandatario estadounidense busca “asfixiar la economía”. “¿Acaso no decían el Secretario de Estado y sus arlequines que el bloqueo no existía? ¿Dónde están los que aburren con sus falsas historias de que es un simple ‘embargo en el comercio bilateral’?“, escribió en sus redes sociales.
El presidente cubano trató al gobierno norteamericano de tener una “naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales”.
Cuba se encuentra en una situación energética precaria desde hace tres años debido a la escasez de combustible que provoca el bloqueo estadounidense sobre la isla desde 1962. El régimen de La Habana apenas puede suministrar la mitad de sus propias necesidades en materia de electricidad.
El martes la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que suspenderá el envío de petróleo a Cuba, aunque aclaró que seguirá siendo solidaria con el país. México es uno de los abastecedores claves de combustibles en La Habana junto con Rusia. Tras el anuncio, Sheinbaum negó que su decisión fuera producto de presiones de Estados Unidos.
Los nuevos aranceles de la potencia norteamericana aumentan la crisis que afecta de lleno a su población. Tras firmar la medida, Trump afirmó: “Parece que no podrá sobrevivir. Cuba no podrá sobrevivir”.


